Lugares que cuentan historias desconocidas

Todos los días pasamos por las mismas calles, los mismos lugares y muchas veces ni reparamos en qué tenemos a nuestro alrededor. Simplemente vemos algún edificio o lugar y damos por supuesto que está ahí porque tiene que estar y ahí ha estado siempre. ¿Pero que pasa cuando no es así? ¿Nunca os ha pasado que de repente algún lugar de vuestro entorno ha desaparecido y que hasta ese momento no te habías dado cuenta que estaba ahí?

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Pues bien, me gusta pensar que la historia de esos lugares siempre será conocida, pero no es así, a veces vemos huellas o restos de edificios que no sabemos ni qué fueron ni qué ha pasado con ellos. Por eso quiero escribir en este blog, para documentar esos espacios o huellas de estos que desaparecieron un día o puede que desaparezcan y nadie sepa su historia. Soy una documentalista de espacios. La memoria es una mala amiga que te traiciona cuando menos te lo esperas. Por eso hay que documentar, explicar, fotografiar esos lugares, para que alguien no se quede nunca con la duda de esa historia.

Piensa en un lugar, para mí, pretende ser un llamamiento a parar el olvido, a fijarnos más en nuestro entorno, a revindicar los espacios como personajes de historias desconocidas. No tengo palabras para agradecer a Patricia que me deje este espacio ni para describir lo afortunada que soy de compartirlo también con Josu.

¿Te animas a descubrir nuevas historias  conmigo?

Vamos a buscar tesoros

Imagen Josu Cañón

Si sois como yo… os habréis pasado media vida viajando, desentrañando los más ocultos secretos en las más alejadas tierras. Habréis encontrado auténticas maravillas, pisado lugares majestuosos, con historias míticas, memorables. Habréis vislumbrado tanto lo especial como lo mundano de aquellos sitios que, aún siendo poca cosa, han conseguido abrirse paso hasta afincarse en una parcela de vuestro corazón. 

Y después de todo eso, habréis levantado la mirada de vuestras pantallas y un chorro de sol os habrá quemado la retina. 

Sin embargo… si realmente sois como yo… aunque hayáis pasado media vida pegados a un televisor, un ordenador o una consola… Al abrir la puerta que da al mundo, os habréis fascinado incluso con los detalles más simples. 

¿Que más le da a la humanidad que un diente de león esté creciendo en el resquicio entre dos escaleras?

Pero… a ti te importa. 

Así que cuando me propusieron trabajar en este blog, la idea me entusiasmó. 

Es hora de dejar a un lado la ficción y los mundos virtuales. Es hora de pasar a esa fantasía que es la realidad y descubrir que secretos nos esperan en nuestros alrededores. Grandes, pequeños, vistosos, absurdos… Ocultos a la mirada, hasta que uno se fija. Con Piensa en un lugar, quiero que lugares simples se conviertan en mágicos, que salgan a la luz auténticas reliquias urbanas. Quiero que este blog sea el impulso que nos motive a salir, descubrir el mundo que nos rodea y mirar con los ojos de un niño incluso a las cosas menos fascinantes. 

Porque lo que para uno es algo mundano, para otro puede ser un tesoro.

Podemos hacer un blog diferente

El otro día me hablaron de una placita del barrio de Gracia de Barcelona. Hay que ver lo que me gusta conocer sitios nuevos y mejor si vienen de una buena recomendación. Me encantó el lugar.

Eso mismo me ocurrió con el que es ahora mi lugar favorito de Madrid, el Templo de Debod. Es verdad que hoy ya no paro de ver fotografías y comentarios acerca del monumento egipcio, pero hace cinco años cuando lo conocí, me pareció el mayor descubrimiento del año.

Por eso (y alguna otra cosita más que os iré contando entrada tras entrada) quiero hacer este blog. Quiero un espacio para aquellos lugares. Esos sitios conocidos o que quedan todavía por descubrir merecen un hueco en esta gran red de información.

Acabo de terminar mis estudios en Comunicación Audiovisual y quiero utilizar mis conocimientos y motivaciones para dar lo mejor de mí en este blog que acabamos de empezar. No puedo ser más afortunada al tener a mi lado en este proyecto a Carol, la reina del Transmedia, y a Josu, la persona más imaginativa que conozco.

Nos lo vamos a pasar bien. ¿Nos vamos leyendo?