Recorriendo el largo mirador santanderino

Arte, mar y vistas en un paseo interminable. 

Este jueves vamos a darnos un largo paseo a través de una de las avenidas más extensas de toda la ciudad de Santander: La Avenida de la Reina Victoria

¿Os apetece daros una vuelta y observar el mar desde las alturas?

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Las esculturas de Judimendi

¿Queréis saber donde había un cementerio judío hace más de siete siglos?

Hoy voy a hablar sobre la historia detrás del parque de Judimendi, en Vitoria-Gasteiz. Durante mi adolescencia tuve que atravesarlo cada día para ir al instituto. Y también tuve que recorrerlo corriendo unas cuantas veces como parte de varias clases de gimnasia…

Judimendi (o Judizmendi) es un barrio de Vitoria, cuyo nombre viene a significar Monte de los Judíos. En él se encuentra el parque homónimo, famoso en toda la ciudad por ser el lugar donde se celebran las hogueras de San Juan.

Durante el resto del año es una bonita zona verde, con un polideportivo, cafeterías alrededor, un colegio delante, bancos, columpios y un pequeño campo de baloncesto. Un lugar ideal para poder pasear, sentarse, jugar…

Y aprender algo de la historia de la ciudad también, mediante un monolito y un enorme libro abierto hecho de mármol.


La escultura, creada por la artista israelí Yaël Artsi, simboliza la coexistencia pacífica de las diferentes comunidades vitorianas en la época medieval, y se titula “Convivencia”.

Hace varios siglos, Vitoria contaba con una importante comunidad judía. En la loma de la colina que ahora es este parque, se encontraba el cementerio judío de la ciudad, y en el casco viejo (obviamente) se hallaba la Judería, la calle de los judíos (actual Nueva Dentro).

Pero en 1492, los Reyes Católicos firmaron el Edicto de Granada, la ordenanza para la expulsión de judíos de España (14 años antes se había instaurado la inquisición).

La comunidad judía de Vitoria pactó con las autoridades de la ciudad. Cedía el terreno del cementerio a condición de que no se edificase en ese lugar. Y ese pacto se mantuvo hasta la mitad del siglo XX. Se planificó el construir un nuevo cementerio en este terreno, pero los herederos de los antiguos judíos vitorianos (la comunidad sefardí de Bayona), se opusieron. Todo esto concluyó con un nuevo pacto en el que se liberaba a vitoria del anterior, a cambio de mantener vivo el recuerdo de la comunidad judía.

Y eso nos lleva hasta 2004, cuando, después de una renovación en este parque (para construir un aparcamiento subterráneo), se inauguró esta escultura.

 

En ella se puede leer en castellano, euskera y hebreo: “Isaías 2-4 – y convertirán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces: no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra.”

Antes de terminar, cabría destacar que esta zona es conocida también como el Polvorín Viejo, y es que donde ahora está el colegio (al fondo del camino en esta última foto, tapado por los árboles), entre 1853 y 1901 hubo unos pabellones de almacenaje de armamento y explosivos.

¿Y tú? ¿Nunca te has preguntado que historias esconde la tierra que pisas cada día?

Una piedra que mira al sol, en Vitoria-Gasteiz

Cuando me decidí a trabajar en este blog con Patri y Carol, lo primero que pensé fue: ¿Y de que lugares puedo hablar yo? Aunque resido en Bilbao, nací en Vitoria-Gasteiz, y lo cierto es que me parece una ciudad preciosa. Se que se me venían a la mente cientos de espacios llamativos, de los que poder hablar, pero… todos me parecían conocidos… normales… Vamos, los de siempre. 

De repente sentí que no conocía para nada mi ciudad, y tenía que ponerle fin. Me armé con el móvil, salí a buscar tesoros ocultos… Y decidí sacarle una foto a la primera piedra con la que me tropecé. 

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¿¡Como no se me había ocurrido antes!? ¡Si lo tengo delante de mi casa!

He pasado por aquí… cientos de veces. Durante la nevada de Febrero de 2015 incluso fabriqué un muñeco de nieve delante de él. Este pedrusco ha estado aquí siempre, y sin embargo uno no repara en él hasta… bueno, hasta que lo hace. 

Lo poco que sabía de él era que se trataba de un memorial, y que daba nombre a la calle: Los Astrónomos. Pero… ¿Que astrónomos? ¿Es que se reunían un montón de señores a ver lluvias de estrellas en este lugar?… Pues casi. 

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Ilustración de la observación del eclipse desde Palencia

En 1860, el 18 de julio, tuvo lugar un eclipse de Sol total. España se convirtió en un punto de reunión para grandes personalidades de la astronomía mundial, a raíz de que el eclipse iba a pasar justo por encima. 

Mapa por Francisco Coello de Portugal y Quesada

Álava, concretamente, se convirtió en una de las regiones más privilegiadas para la observación del fenómeno. Se podría decir que Vitoria-Gasteiz tenía asientos en primera linea para el espectáculo. 

Numerosas personalidades se acercaron a este lugar para poder estudiar el eclipse. Entre otros, los astrónomos Weyer de Kiel, Moelder de Dorpat y H. Goldschmidt.

Sin embargo, la verdadera acción se estaba dando en una localidad cercana, en Rivabellosa, donde el astrónomo e inventor Warren de La Rue (inventor de la bombilla incandescente) fotografió el eclipse. Fue uno de los primeros eclipses totales fotografiados. ¡Y lo hicieron desde Álava!

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En este monumento, el Monolito de los Astrónomos, viene escrito el siguiente recordatorio: 

“En este terreno se situaron las misiones científicas enviadas por diferentes naciones para estudiar el eclipse total de sol que tuvo lugar el día 18 de julio de 1860”.

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Quien iba a decir que en esta colina (que hoy en día es una plazoleta rodeada por un parque) se reunieron auténticos eruditos, llegados de distintos puntos del globo, para ser testigos privilegiados de un fenómeno natural tan sobrecogedor como inusual.

El eclipse tuvo lugar a las 13:37. Que en Vitoria-Gasteiz no haya sol durante el día… no es que sea nada nuevo que digamos. Pero por una vez, no se trataba de un nubarrón. 

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Este memorial que ha vivido dos siglos en esta colina pasa desapercibido ante monumentos mucho más grandes y vistosos. Pudiendo ver catedrales, parques que parecen auténticos bosques, museos… muy pocos vendrían a esta ciudad para ver este pedrusco.

Sin embargo, esta piedra vieja y desgastada me hizo comprender el verdadero objetivo de este blog.