Un caminante de tres metros y medio, en Vitoria

Este jueves vamos a visitar la calle Dato, en Vitoria, donde se ubica una de las esculturas más emblemáticas de la ciudad: El Caminante.

Seguidme y la descubriréis.

Aunque esta semana estaba planeando hablar acerca de un bonito parque de la ciudad, el tiempo se me ha echado encima, así que he decidido hacer una entrada un pelín más corta, pero hablando de algo digno de mención.
En fin… Esto es lo que tiene Mayo cuando eres estudiante: trabajo.
¡Mucho trabajo!
Pero bueno… pasito a pasito, uno va avanzando.
¿O no?
¿Se lo preguntamos al Caminante?

Imagen tomada de Wikimedia Commons

Aunque los materiales iniciales que se emplearon en su fabricación fueron fibra de vidrio y poliester, actualmente se encuentra realizada en bronce. Mide tres metros y medio de alto y muestra a un hombre joven (y muy delgado) caminando. Fue creada en el 1985, aunque se pasó a bronce en 1989, y su autor es el escultor Juan José Eguizábal.

Se ve que tiene tirón entre los turistas, pues muchos se fotografían junto a ella, aunque normalmente no le llegan ni a la cintura. Y es que, además de ser muy alta, está muy bien situada, en pleno corazón de la ciudad: La Calle Dato.

Imagen tomada de Wikimedia Commons

Si bien es cierto que muchos viajeros no vienen exclusivamente a ver esta estatua, y que la gran mayoría ni saben de su existencia al visitar la ciudad, es difícil que no se crucen con ella mientras hacen turismo. Y precisamente esta es la manera más sencilla de toparse con el Caminante: caminando.

Pero… al contrario que los turistas, esta estatua no continua su camino. Se halla estática, inmóvil, petrificada, clavada en el sitio. Pero es que…
¡Le gustó tanto la ciudad que no quiso marcharse nunca!

Parecerá una bobada, pero es exactamente lo que representa, un caminante que, enamorado de Vitoria, decide quedarse en ella.

Y le entiendo. Vitoria es una ciudad preciosa.

Imagen tomada de Wikimedia Commons

En fin. Me temo que por hoy hemos llegado al final de este breve recorrido. Pero no al final del camino, pues (junto con otros lugares) aún nos queda mucha Vitoria por ver, igual que al Caminante.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s